domingo, 13 de junio de 2010

Cuando ayudarte es mas que saber todo...

Coldplay - Fix you


http://www.youtube.com/watch?v=73YjnOPM324


Quiero pedirles disculpas a todos, por siempre contar historias de mi vida, relatos cavernicolas de un alma sin poesía, pero no siempre pienso en mi. Usualmente pienso mas en los demás.

Aún llovía, me siento tan culpable. Amo la lluvia pero a mucha gente le recuerda tristes días, donde cada gota de lluvia es una marca del corazón, pese a eso es mejor ver la lluvia como algo optimista, al igual que los dolores del alma. Quizás nos moje, pero al mismo tiempo limpia. Quizás duela, pero es un gran paso para seguir creciendo. A mi lado un asiento vacío, escenario tan típico como una puesta de sol. La gente prefiere siempre sentarse sola, contar con todo el espacio sin intervenciones y si te llegas a sentar a su lado se sienten invadidos. De la nada a la micro (disculpas nuevamente, por ser tan disperso no había llegado a ese punto, si estaba en la micro aquel dia de lluvia, y lo de los asientos vacíos se da allí) se sube una familia muy cargada de cosas. Es madre padre e hija, ésta última era pequeña, debe haber tenido sus 6 años. Ella llega y se sienta al lado mio mientras sus padres se acomodan en los asientos de adelante. Su papá la carga en su mirada, no le quita la vista de encima, mientras la pequeña bastante descuidada come un churro con azucar flor. Me causa mucha gracia que los niños pequeños realizan movimientos torpes, y en la torpe danza de sus dedos me ensucia la manga de la chaqueta y el bolso con azucr flor, con abundante azucar flor. Ella me mira asustada esperando que desate en ella toda mi frustración del paso de los años. Pero simplemente le sonrío y me limpio.

No se porqué pienso tanto, debe haber una razón. Viendo a esa niña ahi comiedo tan desenfadadamente me acorde de una persona a quién estimo mucho pero, que por mi forma de ser no puedo dejar de ver como un niña pequeña. Esta niñita de la micro magicamente hace desaparecer el churro, como una gran prestidigitadora con un hambre voraz ante la atónita mirada de su padre. La niña quizas podria atragantarse al comerlo de esa manera y sufrir un trauma desagradable o incluso morir, pese a eso su padre la mira con ternura sin intervenir. Quizá la micro en ese mismo instante choca y ella resulta mal herida, y su padre aun estaría mirándola, con el rubor de un artista hacia su obra. Quizás yo hubiese sido otra persona bajo otras circunstancias y hubiese reaccionado irasciblemente ante el error de la niña, y aún así su padre no lo hubiese evitado diciendo: "No te sientes ahí, pues ese sujeto no perdona a nadie".

Claro, soy un alma en rodaje. Recién aprendiendo el prólogo de las cosas del futuro, siendo que quizá no debiese aprendermelo de memoria. No vivir con fórmulas, sino que reaccionar frente a lo que viene en base a ser uno mismo, espontáneo y creativo para resolver problemas. Pero ahora comprendí que el padre no debia estar protegiendo a su hija de todo, lo que pasaba o posiblemente podia pasar. Simplemente el padre estaba allí porque, en caso que algo pasara el seguiría allí para ella, sin importar si era dia de lluvia, sin importar sus intenciones, ella necesita saber que el está allí para confortarla y aceptarla con cariño.

Ella se puede cuidar sola, pero no está sola.

sábado, 12 de junio de 2010

Falta tiempo, sobra lluvia....

Foo Fighters - Times like these


http://www.youtube.com/watch?v=ER679C9bqLw


La película empieza de la manera mas predecible de todas, con una escena bastante cliché de pelicula romanticona barata. El protagonista de la pelicula corre en un dia lluvioso, en medio de la ciudad y la expectación de la gente de la calle. Va al encuentro de ella, la musa de la pelicula y que espera pacientemente a su hombre en un andén de terminal de buses en medio de gente que solo piensa en su destino, y no en su aqui y ahora.

Él sigue corriendo, en medio de miradas de duda, donde en vez de crear una linda intención solo ven a un bandido arrancando de las consecuencias de sus malas acciones y ,de vez en cuando, le gritan recriminandole por haber "supuestamente" violado la ley. Con la velocidad que ha alcanzado ve el asfalto a sus pies como una masa confusa de lineas húmedas y obstaculos que lo separan de su meta. Se le cae la chaqueta que llevaba colgada por un lado del bolso, con desesperación e ira en sus ojos se devuelve a recogerla para reanudar su frenética carrera con el fin de alcanzar lo que espera con todo su ser no sea un imposible.

Un pequeño alivio, ha dejado de llover. En realidad jamás fue un obstáculo para él. S mente no estaba con su cuerpo, estaba lejos pero al mismo tiempo cerca de ella. Se encontraba a su lado secando tiernamente con su mano el agua que escurre por su cabello. El cansancio lo empieza a consumir, y empieza a ver colores que no existen con el retumbar de cada zancada en el pesado y gris suelo. Se detiene a tomar un poco de aire, decir poco es no exagerar, pues reanuda rápidamente su maratónica jornada por verla aunque fuese por 2 segundos. Que valiosos 2 segundos.

El rostro del protagonista se desfigura, ahora se observa en su rostro una mueca exagerada de angustia. A lo lejos puede ver un bus que parte a destino desconocido. A juzgar por la cara se entiende que cree en la posibilidad que ella vaya ahi, en ese maldito bus verde claro y con su maldita puntualidad. Mientras sigue corriendo mete su mano en el bolsillo, posiblemente para ver la hora, pero no, se arrepiente pues perdera mas tiempo haciendo eso.

Al fin se ve como el llega al terminal, mojado totalmente, al punto de no distinguir entre lluvia y sudor. Ahora comienza una carrera diferente, barrer con la mirada los andenes de salida en busca de la mujer que le habla en sueños. Aun no se resigna, se abalanza encima de un teléfono público y escucha el retumbar metalico de la moneda cayendo por el infinito camino que recorre y que acelera aun mas su corazón angustiado. Intenta recuperar el aliento y...

-¿Alo?
-Lo siento.... no pude... llegar a tiempo. Sólo queria verte y despedirme... Tuve que hacer un trámite y me demoré mas, corri como nunca y...
Ella se ríe suavemente, esa risa comprensiva que las mujeres suelen lanzar a la vida cuando un tonto enamorado se preocupa mas de la cuenta.
-No te preocupes, de verdad que llegue 10 minutos antes y como había tanta gente no te encontré y pensé que por eso no te había visto.
Obvio que me preocupo, te prometí estar aca, en este pequeño espacio de tu vida, un par de minutos, quizas segundos contigo para simplemente tomarte la mano, verte a los ojos y verte partir. Se que te veré pronto, pero mi promesa era contigo, era conmigo. Yo quería estar ahí, contigo. Tan simple como eso... Nuestro protagonista penso todo eso pero jamás lo dijo, con solo 100 pesos no alcanza, ni aún con todo el dinero del mundo alcanzaría para que él pudiese explicar el porque de sus sentimientos.

Siguiente escena, el protagonista esta tirado (porque no es sentado) en un asiento del terminal. Agotado, angustiado, frustrado y todos los "ados" que puedan existir de connotación negativa. No logró llegar a tiempo, es posible que ese bus que vio salir haya sido el desdichado vehiculo que lo separó de ella. Ahora mira a su alrededor, mucha gente apresurada, luchando por llegar a su destino a tiempo y sin embargo él, habia sido incapaz de estar donde debia estar y en el momento adecuado.

-¿Estas bien?- Le pregunta una señora que al verlo jadeando y triste piensa lo peor.
-Si, si no se preocupe gracias...- Contesta el casi sin pensar lo que acaba de decir.

Pasa el tiempo allí sentado sin hacer nada, viendo como las personas hacen valer su tiempo, por reunirse con otras personas. Es el regalo mas grande que podemos dar, compartir nuestro tiempo con otras personas, personas que nosotros elegimos y les obsequiamos atención y compañia. Pero dejo de hablar en monólogo, estabamos hablando de la pelicula, es cierto.

Él levanta la mirada, y ve a un chico de su edad aproximadamente. Va velozmente corriendo, posiblemente para encontrarse con su propia "ella", que lo espera en algún lugar. El protagonista esboza una leve sonrisa y le grita - Mucha suerte-. El muchacho que iba corriendo lo mira, como entendiendo que a su ves su correr es visto mucho más allá que tratar de llegar rápidamente a su destino, se siente comprendido. Sonriendo responde -Gracias-.

Pasan los largos minutos y él sigue ahi sentado tratando de reconfortarse por no cumplir su cometido. Pese al frío, el cansancio y el color grisáceo del dia se levanta, enciende su pendrive para deleitar sus oidos con algo de vibra positiva de Foo Fighters para poder resistir el resto del dia. Nuevamente comienza a llover. Nuevamente se escribe una historia.